23 de junio Día Nacional del Abogado venezolano
Por Nelson Ventura CNP 26.471
Rossana Foresto CNP 26472
Puerto Ayacucho 23 de junio de 2024
Este año la celebración del Día Nacional del Abogado en Puerto Ayacucho siguió el patrón de siempre, primero la santa misa, la ofrenda floral ante la estatua del Libertador Simón Bolívar y el acto protocolar, que en esta oportunidad tuvo como sede el Complejo Cultural Amazonas.
Se escucharon palabras del presidente del Colegio de Abogados, abogado Gustavo Acarigua, de la magistrada Marelys Sanz y la presentación de la oradora de orden a cargo del abogado Freddys Esqueda.
El discurso de orden correspondió a la doctora Yosmar Rosales, Magistrada de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial del estado Amazonas.
La abogada basó su discurso en una mezcla entre el derecho con la realidad y con sensibilidad humana, renombrando el mismo en “una sinergia entre lo que significa ser abogado (a) y lo que significa la justicia”
Comenzó afirmando el mérito que tiene reflexionar sobre el significado que entraña el ser abogado (a) como hombres y mujeres de leyes, de orden y de principios, gravitan sobre sus hombros una responsabilidad trascendental en éstos tiempos. Nuestra voz y nuestra acción se convierte en un instrumento poderoso que debe propender en fidelidad con la moral y con la ética a la defensa de una convivencia pacífica y armónica.
Dijo que a los abogados se les invita a ser constructores de una sociedad con pilares sólidos de respeto de encuentro y de empatía más allá de la diferencia propia en la vida cuya solución encuentran en las enseñanzas de la universidad, también añadimos a esta fórmula nuestra visión humana, nuestra historia y la realidad actual. Solo así las soluciones van a ser holísticas, integrales y afines con los más altos principios, cercanos al ideal de justicia.
Esto no pretende soslayar la pasión y el frenesí que es un combustible necesario al defender con vehemencia y ahínco nuestra percepción en un caso determinado.
Al insistir en afirmar que hemos hallado el camino más justo en ese proceso dialéctico que realizamos diariamente en nuestra función como abogados que nos convoca a evaluar los intereses en conflicto y proponer las soluciones más plausibles en derecho, bien sea judicial o extrajudicialmente, como la conciliación y el entendimiento que siempre serán la mejor victoria.

Estamos llamados a emplear todos los recursos que el derecho ofrece para ser parte del éxito de la justicia y no sólo partes que resultemos ajenas a ese sentimiento.
Rosales entonces se pregunta ¿Qué es la justica de la cual somos parte? Somos parte del sistema de justicia. En sentido abstracto que ese ideal nos acompaña desde las aulas del derecho o desde cuando decidimos estudiar las ciencias jurídicas, igualmente cuando nos titulamos y juramos ser sus defensores y garantes de la justicia. Nos acompañará transformándose como se transforma la sociedad misma, pero conservando medularmente su contenido esencial
En filosofía, en las posiciones clásicas de Aristóteles y Platón como máxima virtud Ulpiano “Dar a cada quien lo que le corresponde. En la historia la óptica de Bolívar “La reina de las virtudes republicanas.
Para los que hemos caminado en el litigio y nos ha dejado diversos sabores podemos consentir que la justicia se siente y se respira se detecta en el equilibrio y en los argumentos razonados y muchas veces más por descarte al percibir lo que nos resulta injusto
Las experiencias que nos han marcado en el ejercicio de la abogacía que nos cambió la perspectiva o el ánimo, cuyo desenlace nos hizo sentirnos plenos o incompletos, podríamos concluir con comodidad, que el complejo concepto de Justicia más allá de las definiciones abstractas “se siente y palpita en nuestro pecho aun cuando a veces no logre alinearse con la declaratoria formal” Y si sentimos el desdén por convicción debemos seguir luchando hasta su concreción final. Nuestra profesión está anclada inseparablemente a su concepto y esencia.
Otra conclusión, que somos los abogados(as) parte del sistema de justicia y es la justicia parte de nosotros como abogados (as)
La magistrada invitó a renovarnos, en nuestros días enfrentamos desafíos profundos que requieren un gremio abogadil robusto y unido. La actualización constante es esencial considerando los avances en diversas disciplinas del derecho en las transformaciones institucionales, la agitada evolución tecnológica que nos llama muchas veces como abogados a romper viejos paradigmas y esquemas debiendo ser flexibles de pensamiento formarlo y adaptarlo a nuevas metodologías en el ejercicio del derecho.
El desarrollo de la jurisdicción indígena que tiene vigencia especial en nuestro estado en el que se nos demanda una formación integral y coherente con las necesidades de nuestra gente en resguardo de los derechos fundamentales de los pueblos originarios de los cuales somos parte
El dinamismo jurisprudencial que nos lleva diariamente a estudiar y actualizar criterios en búsqueda de soluciones de derecho adaptadas al principio de uniformidad y a la seguridad y certeza jurídica.
Así que no esperemos que por nosotros y nosotras espera la sociedad amazonense.
El pueblo amazonense nos exige un compromiso con los derechos humanos, debemos actuar generosamente en favor del orden jurídico. Nuestra orientación objetiva y ponderada tendrá como resultado el equilibrio y la justicia, que ya hemos dicho, es un sentimiento.
Esa de la cual somos parte integrantes de su sistema y es a la vez parte de nuestro sistema, Tengamos siempre presente detrás década expediente hay un complejo drama humano y social que demanda de nuestro oficio y requiere de respuestas responsables eficaces y concretas, pero fundamentalmente demanda de nosotros ese buen ánimo y esa entrega al ejercer al ejercer la abogacía
El significativo rol social que desempeñamos al ejercer nuestra profesión nos exige cumplir con las normas morales y éticas conforme a la ley de abogados y Códigos deontológicos. Estar en capacidad de ofrecer el consejo y la orientación oportuna y adecuada solo así seremos verdaderos merecedores de la confianza depositada por quienes nos escogen para abogar por sus intereses, es así como nuestra designación cobra su justo y verdadero valor y justo allí es cuando debemos sentir orgullo de ser profesionales del derecho.
Al abogado se le respeta, con la toga puesta defendamos siempre lo justo y lo coherente fieles a la verdad y a la intuición, sigamos sumando esfuerzos, recursos, ganas y buenas intenciones. Que las diferencias no nos aparten, que nos mantengamos firmes en nuestras convicciones, especialmente seamos los responsables, hablando de la justicia como un sentimiento, de que se sienta y respire y detecte la justicia cuando un abogado eleve su voz. Finalizó ——————————

Por Web Admin

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