Figuras del Periodismo Amazonense

Por José Ventura
Desde niño estuvo marcado por la historia al presenciar el fusilamiento de Tomás Funes en la plaza Bolívar de San Fernando de Atabapo, tiempos después fungirá como el primer Cronista Oficial del Territorio Federal Amazonas (1976-1994)
Don Manuel Antonio Henríquez Fuentes a pesar de no ser periodista, sino amante de la historia y político, aportó al fortalecimiento del periodismo amazonense, con sus importantes contribuciones históricas.
Había nacido en San Carlos de Río Negro una fría y lluviosa mañana del 10 de junio de 1915 de la unión matrimonial de la indígena baré Gerónima Fuentes y el falconiano Eliseo B. Henríquez. Sus primeras travesuras e ilusiones se forjaron entre los ríos Negro (Venezuela) y Amazonas (Brasil), país éste, donde aprendió las primeras letras en una escuelita de Manaus.
El niño Manuel, fue testigo histórico presencial de un episodio trágico que marcó el destino de todo un pueblo y de su personalidad: el fusilamiento de Tomás Funes en San Fernando de Atabapo, cuando apenas contaba con seis Don años de edad, el 30 de enero de 1921.
A don Manuel Henríquez, debemos los amazonenses el orgullo de recordarnos nuestro pasado. A través de sus crónicas y ensayos periodísticos supo mantener y enaltecer nuestro gentilicio mediante sus interesantes escritos en diferentes periódicos, revistas y entrevistas radiales. Asimismo, nos legó un importante libro: Amazonas, apuntes y crónicas (1994), texto imprescindible para conocer nuestra historia y recordarnos que sin memoria no hay identidad y sin identidad no hay sentido de pertenencia.
Don Manuel, por bendiciones del destino, fue el hombre que estrenó el cargo de Cronista Oficial del Territorio Federal Amazonas, desde 1976, siendo ratificado diez años después, en 1986 hasta 1994, cuando obligado por el dios Cronos, tuvo que abdicar al cargo.
Sin embargo, Manuel Henríquez ejerció con pasión y ahínco el cargo de cronista y supo elevarlo al nivel de su estatura intelectual. Hombres de la talla de Ramón J. Velásquez, Pablo J. Anduze, Edgardo Gonzáles Niño, Giacopini Zárraga, entre otros, fueron sus amigos.
Variados periódicos y revistas de Amazonas y el país, recibieron con beneplácito las colaboraciones de diferentes crónicas, artículos, ensayos y reseñas de este valioso hombre de letras y pensamiento, nativo del Amazonas venezolano y quien aprendió la historia regional, viviéndola, no leyéndola en ningún, libro, pues el libro, era él mismo.
Nuestro decano de los cronistas y periodista selvático dejó de escribir sus valiosas y nutritivas crónicas históricas el 4 de agosto de 2010 en la ciudad de Barquisimeto, desde donde fue trasladado a su terruño amado: Puerto Ayacucho; allí reposan sus restos, bajo el resguardo de su numerosa prole, su familia y todo el pueblo que lo recuerda per secula seculorum.

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